Dicen que los mejores años, son los de la época colegial porque no solo adquirimos conocimientos sino que compartimos nuestro día a día con amigos y amigas que se convierten de una u otra manera en nuestros patas, compinches y hermanos.
Nuestros compañeros de clases son esas personas con las cuales vivimos muchos años de penas, alegrías y palomilladas y aunque al terminar la época colegial cada uno tome un rumbo diferente siempre los llevamos en el pensamiento y en el corazón.
Estudie la secundaria en el colegio de mujeres de Iquitos Sagrado Corazón. Aunque empece estudiando en la sección "B" al año siguiente me pasaron al "A". Debo reconocer que no era tan sociable como ahora, es más creo que era muy tímida y me costaba relacionarme con todas pero siempre fui cortes y me lleve bien con todas.
En enero de este año tuve la dicha de reencontrarme con 14 de ellas gracias a la iniciativa de Moira Carbajal y a que muchas de nosotras nos pusimos la camiseta y estuvimos en constante comunicación via MSN. Esta demás expresar con palabras lo que viví en apenas dos días.
Volví a ver a amigas a quienes no veía desde que salimos del colegio caso Rosa Reategui, Rocio Huayllas y Giovanna Medina. Algunas viajaron desde Lima, Estados Unidos y Canada como Diana Araujo, Rocio Maricel, Mónica Olivos y Lily Valladares. Tengo que admitir que a muchas de ellas ni las reconocí pues están muy cambiadas (siempre hermosas) y aun a pesar de verlas seguía recordandolas tal y como eran en el cole.
Aunque no diré cuantos años hemos cumplido de haber egresado del cole (ellas no lo aprobarían jajaja) si voy a mencionar que volvimos a visitar el colegio y a entrar en las aulas donde estudiamos. Fue un sentimiento mutuo que nos invadió al sentarnos en las sillas y vernos ahora tantos años después.
Luego tuvimos un almuerzo y por la noche fuimos a visitar la Biblioteca Amazónica. Para cerrar con broche de oro fuimos a bailar a La parranda y al Noa.
Aunque muchas no pudieron acompañarnos porque no pudieron venir a Iquitos o por otras circunstancias de índole personal o familiar igual estuvieron presentes en nuestras conversaciones y en nuestro corazón.
Va un saludo para todas mis compañeras de colegio y espero volver a verlas pronto porque debemos prepararnos para el próximo reencuentro que nos debe salir mucho mejor.
Los años pasan y el dinero se acaba pero lo único que nos queda son los verdaderos amigos.
1 comentarios:
me hubiera encantado verlas, pero no pude viajar
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